El comienzo resultó equilibrado, ya que tanto Vélez como River
alternaron la posesión de la pelota y exhibieron dificultades a la hora de profundizar,
especialmente de tres cuartos en adelante. A esa paridad Vélez la comenzó a quebrar a
partir del muy buen trabajo que realizó por la izquierda el tándem integrado por
Emiliano Papa y Maximiliano Moralez, quien marcó el primer tanto del partido. Astrada,
quien no encontraba respuestas, apeló al banco y puso a Mauro Díaz y el debutante Funes
Mori. Dos chicos del club en plena etapa de formación. La tarea de la remontada pintaba
imposible, pero Ortega se iluminó y puso un pase preciso para Díaz, quien definió con
calidad. Pero en el cierre del partido, López y el Roly Zarate, se aprovecharon de un
River que mostró una vez más su peor cara.
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